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FAQs

¿NECESITAS AYUDA PARA DECIDIR CUÁL ES TU VENTANA IDEAL?

Humedad, polvo, bacterias… ¿Sabías que ventilar una casa no solo es necesario, sino que es obligatorio si queremos mantener un nivel de vida saludable en nuestro propio hogar? El organismo necesita respirar aire limpio, libre de las toxinas que a diario se acumulan en cualquiera de las habitaciones de la casa. Pero, aunque conocemos la teoría, lo cierto es que no la ponemos en práctica. Nos olvidamos de ventilar a diario nuestra casa o lo hacemos mal, sin pensar en la manera más adecuada y eficiente de realizar esta sencilla tarea doméstica.

Ventilar una casa

Cumplir con las recomendaciones generales de ventilación está en la palma de nuestra mano. Basta con pensar en la pregunta que, día tras día, nos repetían nuestras madres y abuelas: “¿Has ventilado tu habitación?”. Y con este recordatorio en mente, habremos recorrido la mitad del camino. Los malos olores, el ambiente cargado, el calor, las bacterias… Todo se escapa volando por la ventana a la hora de ventilar una casa. Eso sí, son necesarias unas pautas básicas para conseguir alcanzar nuestro objetivo de la manera más eficiente.

¿Cómo ventilar una casa de manera correcta y eficiente?

Aunque no lo parezca, diez minutos pueden ser suficientes para ventilar una casa y dejar escapar todos los organismos que perjudican nuestra salud. De hecho, este tiempo resulta más eficiente que airear de manera parcial durante todo el día, sobre todo en invierno. Pero no importa la época del año, debemos abrir las ventanas todas las mañanas o, al menos cuando podamos estar en casa el tiempo suficiente para sanear el ambiente. Una buena ventilación pasa por:
 

  1. Aire natural. Siempre que haya alternativas al aire artificial, debemos optar por ellas. En este sentido, una de las mejores recomendaciones es crear corrientes cruzadas dentro de casa, abriendo puertas y ventanas. De esta manera, el aire limpio del exterior circula más rápidamente entre todas las habitaciones de la casa, depurando el ambiente a su paso.
     
  2. En periodos de entre 10 y 20 minutos, a veces, varias veces al día. Dependiendo de la época del año, puede ser contraproducente energéticamente mantener todo el día las ventanas abiertas. Por eso, se recurre a la ventilación instantánea, con pequeños ciclos a lo largo del día que ayudan a liberar la humedad, los malos olores, etc.
  3. Buen aislamiento de los cerramientos. Tan importante es abrir las ventanas para ventilar, como mantenerlas bien cerradas para evitar males mayores en el consumo energético. Unas ventanas de PVC de calidad protegen contra los riesgos de rendijas o aberturas indeseadas. La estanqueidad de estos sistemas de cerramiento permite decidir cuál es el momento ideal para dejar salir el aire y el calor interior hacia el exterior, abriendo sus hojas al completo o basculándolas. Las últimas innovaciones en ventanas de PVC también incluyen ahora la posibilidad del intercambio de aire sin abrir los cerramientos. ¿Cómo? A través de un sistema de ventilación integrado en los perfiles de PVC. De manera automática, el mecanismo regula las corrientes de aire sin generar pérdida energética.
     
  4. Para que la ventilación en verano sea eficiente, lo mejor es abrir las ventanas a primera hora de la mañana; en invierno, lo más recomendable es conseguir el intercambio de aire en el menor tiempo posible, para que no se escape demasiado calor del interior.
     
  5. Por estancias:
     
     
    • Los dormitorios son los primeros en los que tenemos que pensar a la hora de ventilar una casa. Después de toda la noche de sueño, es necesario eliminar el CO2 generado. Abrir las ventanas y dejar actuar al sistema de ventilación integrado de los marcos de PVC mejora la limpieza y la pureza del aire y ayuda a conciliar bien el sueño. 
    • Los baños: si tienen ventana, es bueno dejarla abierta para evitar problemas de humedad. Si no, basta con dejar la puerta abierta mientras se ventila el resto de la casa.
    • En la cocina y el comedor (o la estancia en la que comamos) debemos abrir las ventanas después de comer y después de cocinar.
    • El resto de las habitaciones deben permanecer abiertas durante las tareas de limpieza y, en general, para ventilar toda la casa con corrientes cruzadas

La correcta orientación de la vivienda es uno de los principios de las edificaciones Passivhaus ya que de ello depende el confort térmico en el hogar y el ahorro en el consumo derivado de los sistemas de climatización. Además de colaborar para una temperatura agradable, de la orientación adecuada de una construcción depende también la cantidad de iluminación natural que entra el hogar. 

Beneficios de la luz natural en el hogar

  • Contar con una buena iluminación natural llena el hogar de energía positiva y vitalidad.
  • Ayuda a impedir la formación de moho y ácaros.
  • En invierno, la luz natural en las habitaciones se traduce en un incremento de temperatura.
  • Aumenta la superficie del hogar, ya que ofrece una sensación de amplitud y permite convertir habitaciones cerradas en metros útiles, gracias a la instalación de ventanas y claraboyas, por ejemplo.
  • Aprovechar la luz natural es una de las claves para ahorrar en la factura de la luz.
  • De acuerdo con varios estudios, la exposición a la luz natural ayuda a prevenir enfermedades y a combatir los síntomas de la ansiedad y de la depresión.
  • Gracias al ahorro en el consumo de recursos energéticos, aprovechar la luz natural es una forma de cuidar el medio ambiente. 
  • La entrada de la luz natural destaca la belleza de los elementos decorativos: los muebles, las cortinas, adornos, etc.

PVC es la sigla inglesa derivada de 'Polyvinyl chloride' que en castellano corresponde a Policloruro de Vinilo o PVC. Pertenece a una extensa familia de materiales denominada polímeros. Estos materiales tienen como denominador común el estar formados por macromoléculas denominadas monómeros. Mediante un proceso químico denominado polimerización, estas moléculas se alinean en largas cadenas dando lugar a un nuevo material llamado polímero.

Muchos propietarios aún no saben qué es rotura de puente térmico ni cuál es su importancia dentro de las ventanas de una vivienda y su capacidad de aislamiento. Así, planifican la construcción o reforma de su hogar sin tener en cuenta esta característica y, tras la instalación, se dan cuenta de los problemas que generan los puentes térmicos asociados al uso de perfiles metálicos. La explicación es muy sencilla: cuando se produce un puente térmico en una ventana, sus componentes dejan pasar el frío y el calor del exterior al interior de la vivienda.

Cuando los materiales son no conductores, como el PVC, esta transmisión de temperaturas no tiene cabida. Sin embargo, componentes metálicos, como el aluminio, sí son conductores y necesitan sistemas de rotura de puente térmico para mejorar las condiciones de estanqueidad, cosa que encarece significativamente el coste del producto.

¿Es la rotura de puente térmico suficiente para asegurar la eficiencia?

A mayor espesor de la pieza de rotura de puente térmico mejores prestaciones alcanzaremos con una perfilería metálica. Sin embargo, los espesores tienen unas limitaciones y por lo general difícilmente se pueden alcanzar valores superiores a una opción basada en perfiles de PVC. Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que la inserción de una R.P.T genera un sobrecoste importante debido a los mayores costes de elaboración que genera este elemento. Todo ello para obtener unas prestaciones similares, o incluso inferiores en algunos casos, que un paquete de perfiles de PVC con una anchura similar.

Cuando tengas que elegir entre perfiles de PVC de calidad o marcos de aluminio con rotura de puente térmico, recuerda que la naturaleza no conductora del PVC asegura una eficiencia y ahorro energéticos incomparables.

La condensación es un fenómeno físico que depende principalmente de 2 factores: humedad relativa ambiental y temperatura de la superficie que rodea ese ambiente. Si la temperatura superficial es baja, la humedad (vapor de agua) contenida en el aire se enfría (punto de rocío) y el vapor de agua se convierte en agua líquida sobre la superficie. Es lo que llamamos condensación, o a lo que nos referimos cuando decimos que las ventanas “lloran”.

Pero ¿por qué la condensación se ve reflejada principalmente en las ventanas? Básicamente, porque los cerramientos normalmente son los elementos más débiles de la envolvente de un edificio o construcción desde el punto de vista del aislamiento térmico.

Aislamiento VS conducción térmicos, la clave de la condensación

Ventanas con perfilería metálica sin RPT (rotura de puente térmico) influyen muy negativamente en la aparición de este desagradable fenómeno, puesto que, como ya hemos visto, los metales conducen muy bien el calor o el frío de un punto a otro. Esto también ocurre con el acristalamiento monolítico (un única lamina de vidrio). Si en tu casa los marcos de las ventanas están compuestos por este material, o cuentan con unos cristales sencillos, solo con tocarlas o acercarse a ellas ya se puede percibir el frío del exterior. Esta temperatura, en contacto con la humedad concentrada en el hogar, es lo que provoca que las ventanas lloren.

Por el contrario, los sistemas y materiales aislantes evitan que la temperatura exterior influya en la interior y evitan o dificultan la condensación. La instalación unas ventanas realizadas en PVC y con un doble o triple acristalamiento de altas prestaciones es el mejor de los trucos para evitar que lloren. 

¿Cómo evitar la condensación en las ventanas?

Este fenómeno con un cerramiento de PVC deja de ser un problema, ya que el PVC es un material no conductor, por lo que aísla y no genera los puntos fríos, causantes de las condensaciones, sobre su superficie. Además, al mismo tiempo impide la pérdida de la energía que tengamos en el interior de la vivienda, mejorando de forma importante la eficiencia energética de nuestra vivienda. 

 

En ventanas metálicas, sin embargo, cualquier explicación sobre cómo evitar la condensación es en vano. La mejor solución es planear un cambio de todas las ventanas de la casa. Para ello, evita los materiales metálicos (recuerda que son conductores) e invierte en unas buenas ventanas de PVC sin riesgo de condensación. 

El marcado CE es el proceso mediante el cual el fabricante/importador informa a los usuarios y autoridades competentes de que el equipo (producto) comercializado cumple con la legislación obligatoria en materia de requisitos esenciales. Este proceso es obligatorio para ciertas familias de productos de acuerdo con la Directiva 93/68/ECC de la Unión Europea. El marcado CE no exige que un producto sea fabricado en territorio europeo, sino que debe ser evaluado antes de ser introducido en el mercado y cumplir con todas las exigencias legales para ser comercializado.

El marcado CE en las ventanas

En lo referente a puertas, ventanas y otros materiales de construcción, el marcado CE debe proporcionar unas prestaciones concretas que definen los cerramientos. Estos datos son requeridos por los proyectistas, arquitectos o usuarios finales para verificar que los elementos instalados cumplen con las exigencias planteadas en el proyecto, reforma o renovación. También puede darse el caso contrario, y que sea el proyectistas, arquitecto o cliente el que directamente informe al elaborador del cerramiento de los requisitos necesarios para cumplir con un proyecto determinado. En cualquier caso, cualquiera de ellos debe encargarse de comprobar el marcado del producto y garantizar que cumplen los requisitos establecidos para los objetivos del proyecto.

Requisitos del marcado CE para puertas y ventanas

  • Estanqueidad al agua
  • Resistencia al viento
  • Capacidad de soportar carga de los dispositivos de seguridad
  • Altura (solo puertas peatonales exteriores)
  • Resistencia a los impactos (solo puertas peatonales exteriores)
  • Aislamiento acústico
  • Transmitancia térmica
  • Permeabilidad al aire

Dentro de este grupo también podemos encontrar las puertas exteriores para rutas de escape y ventanas de tejado. Que por su elevada importancia dentro de la seguridad deben incluir en su marcado CE más características.

Los elaboradores están obligados a comprobar qué directivas CE necesitan aplicar a sus productos . Asimismo, deben encargarse de elaborar una declaración de conformidad y las correspondientes etiquetas de marcado CE con las prestaciones del elemento. Esta ultimas deben entregarse al usuario final para que este informado de las prestaciones del cerramiento instalado.

El concepto de polímero deriva de las palabras griegas Poly y Mers que, literalmente quiere decir "muchas partes". Desde el punto de vista químico, los polímeros son grandes moléculas - macromoléculas - compuestas por la unión de moléculas más pequeñas denominadas “monómeros”. Pese a la aparente complicación de su definición, los polímeros están muy presentes en nuestro día a día, ya que la mayoría de los objetos que utilizamos están formados por algún tipo de polímero. Los parachoques o las ruedas del coche, los vasos desechables, las ventanas, algunos tipos de suelos para exterior o las prendas con las que nos abrigamos son solo algunos de los ejemplos de la aplicación de los materiales poliméricos.

La construcción y los materiales poliméricos

La evolución en el proceso de transformación o sintetización de los polímeros - polimerización - ha sido de gran importancia para el sector de la construcción. Los grandes avances en la modificación de los polímeros hicieron posible la realización de importantes proyectos gracias a algunas de sus características únicas como resistencia y durabilidad, capacidad de aislamiento y ligereza o excelente relación calidad/precio. La utilización de los materiales poliméricos en la construcción también responde a las necesidades del desarrollo sostenible, puesto que son materiales reciclables y respetuosos con el medio ambiente.

El PVC es uno de los materiales poliméricos más utilizados en la construcción gracias a sus excelentes características técnicas, tales su como elasticidad, que permite su moldeado con facilidad o su alta resistencia a los impactos y a la rotura. Asimismo, el PVC es extremadamente resistente al agua y al fuego ya que, en caso de incendio, los átomos de cloro presentes en su composición son liberados impidiendo el proceso de combustión.

REHAU: especialistas en polímeros

Desde finales de los años 40, REHAU ofrece soluciones a base de polímeros para nuestra vida cotidiana en los más distintos ámbitos: desde la fabricación de tuberías para la conducción de agua potable o de aguas residuales, o aquellas destnadas al aprovechamiento de las energías renovables, hasta el desarrollo de sistemas cuyo fin es su utilización de forma eficiente. Otro ejemplo de que los materiales poliméricos están muy presentes en nuestra vida cotidiana, serían todas aquellas soluciones destinadas a mejorar la movilidad a través del desarrollo de materiales ligeros empleados en el diseño de coches, aviones, etc. Y para aumentar la comodidad en el hogar, contaríamos con sistemas de ventanas y superficies radiantes en cuya fabricación se utilizan polímeros cuyas formulaciones han sido el resultado de muchos años de investigación y desarrollo para alcanzar materiales de muy altas prestaciones que están certificados para edificios de consumo casi nulo o Passivhaus.

Un ejemplo claro sería el RAUFIPRO, un material patentado por REHAU que se empezó utilizando en la aeronaútica y ahora se emplea en la fabricación de ventanas de alta eficiencia energética y máxima calidad (GENEO).

La permeabilidad al aire es uno de los factores que se deben tener en cuenta para valorar la calidad de las ventanas y cerramientos que deben proporcionar las máximas prestaciones posibles para que las edificaciones garanticen el bienestar térmico de sus habitantes y un gasto energético controlado y reducido. Es decir, para que nuestra vivienda pueda ser eficiente desde el punto de vista del consumo de energía, necesitamos cierres y ventanas estancos. Entonces ¿qué es la permeabilidad al aire de una ventana? Es la cantidad de aire que se cuela a través de sus perfiles o marcos.

Si tus ventanas son antiguas o carecen de juntas de calidad, solo tienes que acercarte a ellas para notar cómo se cuela el frío y el aire aun estando bien cerradas. Con esta premisa sobre la mesa, y después de superar diversos controles de calidad, podemos encontrarnos con diferentes niveles de permeabilidad al aire en cada uno de los perfiles. 

La permeabilidad al aire desde el punto de vista legal

El Código Técnico de la Edificación (CTE), aprobado por Real Decreto en 2006, define qué es la permeabilidad al aire. Según el documento, es la “propiedad de una ventana o puerta de dejar pasar el aire cuando se encuentra sometida a una presión diferencial. La permeabilidad al aire se caracteriza por la capacidad de paso del aire, expresada en m3/h, en función de la diferencia de presiones

Teniendo en cuenta las consideraciones del CTE, los cierres de las nuevas construcciones o de las reformas de viviendas acometidas desde entonces deben catalogarse en cuatro clases diferentes con valores comprendidos entre 0 y 4. Las ventanas con mayor permeabilidad al aire tendrían un nivel 0 (filtraciones muy altas), mientras que los cierres más estancos se corresponderían con el valor 4 (filtraciones prácticamente nulas).

La permeabilidad y la eficiencia energética

Si estás comparando modelos y características de ventanas para una futura instalación, la clase de permeabilidad al aire del cerramiento es uno de los factores que deben guiar tu elección. Según el valor otorgado a cada sistema de perfiles, podrás conocer cuál es su grado de permeabilidad al aire y estimar el ahorro de energía. 

Si lo que buscas es una vivienda confortable, segura y eficiente, la mejor decisión es optar por ventanas de clase 4 (mayor estanqueidad). Un cerramiento de PVC con esta clasificación y un doble o triple acristalamiento, te garantiza: un elevado aislamiento térmico y acústico, ausencia de puentes térmicos, supresión de las filtraciones de aire y una elevada estanqueidad al agua.

El sistema GENEO de REHAU tiene la clase de permeabilidad al aire 4, la máxima calificación posible.

El mito de que el PVC sea cancerígeno es una de las típicas leyendas que tiene más ficción que realidad. Sin embargo, esta afirmación es una de las más extendidas en el sector de los cerramientos.  A pesar de esta “leyenda urbana” no hay ninguna directiva o reglamento europeo que defina a este material como un material peligroso, dañino o que entrañe riesgos para la salud; lo cierto es que, hoy en día, todos los estudios han descartado este inexacto argumento.

PVC y salud

Primeramente, debemos entender que el PVC es un material omnipresente en nuestro día a día y compone muchos de los productos que utilizamos de manera corriente, como botellas de agua o leche, tuberías, piezas de automóviles, juguetes infantiles, etc. Lo que quiere decir que estamos en constante contacto con este material sin que ello se traduzca en un riesgo para nuestra salud.

¿Entonces por qué algunos dicen que el PVC de las ventanas es tóxico?

Como muchos otros materiales empleados en objetos que utilizamos a diario, la producción del PVC o policloruro de vinilo exige la utilización de compuestos que deben seguir un estricto control por parte del fabricante, en este caso el: cloruro de vinilo. Tras el proceso de fabricación (polimerizado), se obtiene el producto final el poli cloruro de vinilo – PVC – totalmente libre de propiedades perjudiciales para la salud y que podemos disfrutar de un material versátil, seguro y totalmente inocuo.

En definitiva, no existe ninguna razón científica para discriminar al PVC. Por el contrario, existen una larga lista de ventajas y propiedades, todas ellas muy positivas, que hacen del PVC un material idóneo para un sinfín de aplicaciones. De hecho, a día de hoy es uno de los polímeros más utilizados y está presente en la construcción, automoción, industria, etc. Incluso en un ámbito tan sensible como el sanitario podemos encontrar aplicaciones para componentes fabricados en PVC como son las sondas, bolsas y conducciones para diversos procesos y tratamientos hospitalarios. 

 

Las características técnicas del PVC, en combinación con la calidad del material utilizado por el fabricante y la tecnología empleada en su fabricación, son la clave para que los cerramientos de PVC proporcionen las mejores condiciones de durabilidad. Cabe recordar que las ventanas de PVC son resistentes a la intemperie (viento, altas y bajas temperaturas, lluvia, al ambiente salino del mar, etc.) y también son menos propensas a acumular la suciedad, lo que contribuye a aumentar su durabilidad y a conservar su valor durante más tiempo.

Las ventanas son elementos de gran importancia en una construcción: además de dar paso a la luz natural, también sirven para proteger el hogar frente los intrusos, impedir la pérdida de energía, resguardar el ambiente de las temperaturas exteriores (tanto en invierno como en verano) y aislar del ruido, además de ser un importante componente decorativo del punto de vista del interiorismo y de la arquitectura.

Por su relevancia, es natural que, al plantearse el cambio o la instalación de los cerramientos, surjan dudas sobre la durabilidad de las ventanas de PVC. En este sentido, su vida útil es una de las características que diferencian las ventanas de PVC, de las ventanas fabricadas con otros materiales, y que reafirman las grandes ventajas de este tipo de cerramientos.

La vida útil de las ventanas de PVC

La durabilidad de las ventanas de PVC está íntimamente relacionada con el retorno de la inversión. Es decir, en cuánto tiempo podremos amortizar la adquisición y por cuánto tiempo podremos disfrutar de todos sus beneficios, sin alteraciones.

En líneas generales, podemos decir que la vida útil de las ventanas de PVC es de hasta 50 años. Pero para ello debemos prestar cierta atención a las partes móviles de la ventana, los herrajes, ya que engrasar estos elementos una vez al año garantiza que funcionarán correctamente durante una vida tan prolongada. Los perfiles de PVC, por su parte, no necesitan ningún tipo de mantenimiento y basta con una limpieza con un paño húmedo y jabón neutro para que recuperen el aspecto del primer día.

Otra de las dudas más comunes sobre cómo instalar ventanas de PVC está relacionada con la necesidad o no de solicitar licencias de obra. No todos los miembros de la comunidad de vecinos están al día de las últimas normativas y, en ocasiones, se toman decisiones personales que afectan a la estética o la seguridad del edificio al completo. En este sentido, uno de los primeros pasos antes de ponerse manos a la obra con la reforma o la instalación de las ventanas de PVC es acudir al Ayuntamiento y conocer de primera mano todas las leyes o requerimientos relacionados.

Por regla general, se necesita el permiso de todo el vecindario para poder poner en marcha la acometida. El Código Civil considera las ventanas como una parte comunitaria (y no privativa) de la comunidad horizontal. De esta manera, cualquier alteración de las mismas, sobre todo si modifica la estética o la naturaleza de toda la fachada, debe ser aprobada por el resto de propietarios. ¿Esto qué quiere decir? El cambio e instalación de ventanas de PVC necesitan la emisión del correspondiente permiso de obra antes de iniciar el proceso.

Aun así, algunas sentencias relacionadas con este tipo de trabajos no han considerado necesaria la concesión de ninguna licencia. En estos casos, los jueces entendían que, a pesar de haber realizado una modificación, esta no comprometía ningún elemento de la fachada (ni seguridad ni estética). Y es que el PVC de calidad ofrece un gran abanico de posibilidades en cuanto a colores y acabados. De esta manera, después del cambio, la armonía del edificio permanece casi invariable.

Si quieres unas ventanas de PVC de calidad, duraderas y cómodas, ten en cuenta todas estas consideraciones y elige los materiales y los instaladores que ofrezcan las máximas garantías.

La incertidumbre y las incógnitas a la hora de cambiar o de colocar nuevas ventanas no terminan con la elección del tipo de material. A muchos propietarios les asaltan las dudas sobre cómo instalar ventanas de PVC, sobre todo, cuando tienen que encontrar al profesional más adecuado para ello. La garantía y la fiabilidad de este tipo de cerramientos no solo dependen de la calidad de sus componentes, sino también de la mano que quién las coloca y las integra en la estructura global de la vivienda. Por esto, siempre que planeamos la reforma o instalación de nuevas ventanas, la búsqueda de auténticos profesionales constituye una parte esencial en la preparación del proyecto.

Una mala instalación reporta problemas inmediatos y futuros, y una pérdida de valor y de efectividad en el ahorro energético, así como del confort. Por eso, siempre que nos planteemos una acometida de estas características, debemos estar seguros de elegir unas ventanas de PVC de calidad (que necesiten poco mantenimiento y proporcionen la máxima eficiencia) y un equipo profesional para su montaje que busque la excelencia. Para estar completamente seguros, debemos seguir una serie de pasos en la planificación y contratación de los operarios para la instalación.

La importancia de un buen elaborador y una correcta instalación

Como ya hemos comentado, la instalación es vital para el correcto funcionamiento de una ventana. De ella depende la estanqueidad, el aislamiento, la seguridad y, en definitiva, su correcto funcionamiento. La figura del elaborador es muy importante ya que es la persona encargada de integrar el cerramiento en la fachada del edificio. Su experiencia y saber hacer es vital para que la instalación reúna todas las garantías y nos permita obtener las máximas prestaciones.

Desde el año 2016 existe una normativa de Aenor (Asociación Española de Normalización y Certificación) que establece y define los requisitos de una correcta instalación. La normativa es la “UNE 85219:2016 Ventanas, colocación en obra” y permite a los profesionales, y a cualquiera que lo desee, disponer de las directrices más relevantes a la hora de realizar una instalación en obra.

A grandes rasgos podemos destacar 2 aspectos vitales en la instalación:

  • La necesidad de que la ventana esté correctamente nivelada y fijada mecánicamente, mediante tornillos o garras, a la fachada. Las uniones con la fachada son vitales ya que son las encargas de transmitir las cargas (ej: presión de viento) a la estructura del edificio y, por tanto, son las que proporcionan la resistencia a la ventana.
     
  • Otro punto relevante del proceso de instalación es el sellado de la ventana. Este proceso dota a la unión entre el cerramiento y fachada de la estanquidad necesaria para que las ventanas y la envolvente del edificio realicen correctamente su función: aislar el interior de la vivienda de las inclemencias exteriores.

A la hora de construir o reformar un hogar, las dudas sobre los aspectos que se deben tener en cuenta a la hora de elegir las ventanas son las primeras en aparecer. Y es que hay preguntas que se mantienen pasen los años que pasen. ¿De qué tamaño necesito los perfiles o marcos? ¿Es mejor el PVC, la madera o el aluminio? ¿Podré adaptar los colores y acabados a mis gustos y preferencias decorativas? En definitiva, elegir y acertar con las ventanas de casa se convierte en una tarea complicada. Y el camino más adecuado y sencillo para conseguirlo pasa por adquirir los conocimientos necesarios para adaptar nuestras necesidades reales a la oferta disponible.

Las claves frente a la duda de cómo elegir las ventanas

La estética, el confort, el ahorro, la eficiencia energética, el aislamiento térmico… Son muchos los factores que barajamos a la hora de visualizar las ventanas de nuestra nueva casa (sea obra nueva o reforma). Y para satisfacerlos todos [o casi todos] de la manera más completa posible, se deben tener en cuenta cuatro claves fundamentales:

  • El material. Madera, PVC o aluminio.
  • La forma, el tamaño y la apertura. Estas características dependen tanto del espacio del que dispongamos para colocar las nuevas ventanas, como del diseño que nos guste: corredera, elevable, oscilo-batiente, practicable, plegable… Hay un tipo para cada caso.
  • El mantenimiento o la relación durabilidad-precio. Cuando te preguntes cómo acertar al elegir las ventanas, debes tener en cuenta una premisa: el precio no lo es todo. Antes de pagar la instalación y ponerse manos a la obra, investiga cómo será el mantenimiento posterior, la calidad de los materiales y su vida útil. Haz que la inversión merezca la pena.   
  • La capacidad de aislamiento. El broche de oro. Las ventanas de un hogar deben ser capaces de garantizar por sí solas el máximo confort. ¿Cómo? Aislando de las temperaturas exteriores, el ruido y las condiciones adversas como las corrientes de aire.

    ¿PVC o aluminio? El verdadero quid de la cuestión

    Entre las respuestas sobre cómo elegir las ventanas ideales para cada tipo de hogar, la principal rivalidad la encontramos entre el PVC y el aluminio. La calidad y las prestaciones de los materiales son las que deben marcar aquí la diferencia. Mientras que los perfiles de PVC son aislantes por naturaleza, los compuestos o constituidos por metales necesitan elementos especiales (para romper los puentes térmicos que se producen entre materiales conductores) para proteger del frío y el calor externos.

    Aun así, casi en igualdad de condiciones, la ventaja de emplear un material “no conductor” en los perfiles de PVC los convierten en la mejor elección. Con ellos, no solo nos protegemos y aislamos de las temperaturas y condiciones externas, sino que favorecen el ahorro energético y el máximo confort. Con un amplio abanico de acabados y colores, un mantenimiento sencillo y una durabilidad de casi 50 años todas las dudas quedan resueltas

¿Dudas entre instalar ventanas de PVC o de aluminio?  Los cerramientos son elementos de gran importancia en el hogar ya que, además de permitir la entrada de la luz solar natural, también ofrecen protección frente las temperaturas exteriores (frío o calor), aíslan de los ruidos, protegen la casa contra la entrada de intrusos y decoran los espacios. Por ello, es fundamental estudiar las mejores opciones en una obra nueva o reforma y es muy común que surjan dudas a la hora de escoger entre las diferentes gamas de materiales para una ventana: PVC, aluminio, madera.

¿Cuál es el mejor material para una ventana?

Elegir el mejor material para los cerramientos puede convertirse en una tarea muy sencilla si empezamos a analizar las características de los principales materiales utilizados: el aluminio y el PVC. Los expertos afirman que, si buscamos el mejor equilibrio entre precio y calidad, el PVC es el mejor material ya que puede ofrecernos las mejores prestaciones. 

El aluminio es un metal y, como tal, es un excelente conductor del frío y del calor. Eso quiere decir que los cerramientos de aluminio transmiten el frío o el calor al interior de la vivienda, dependiendo de la estación del año.  En este sentido, una de las principales diferencias entre sistemas de ventanas de PVC y de aluminio es la capacidad aislante de cada material. Mientras el PVC es un material aislante por naturaleza, el aluminio (como todos los metales) es un material altamente conductor.  Para contrarrestar esta conductividad se hace necesario insertar, en las ventanas de aluminio, un perfil de material aislante intercalado entre la capa exterior e interior de aluminio con la misión de “romper” la conductividad del metal. Lo que conocemos como rotura de puente térmico.   

Añadir piezas aislantes dentro de los perfiles de aluminio para mejorar su prestaciones supone un coste considerable y no siempre es una garantía de buenos resultados, ya que depende en gran medida del espesor de la rotura instalada. Roturas de puente térmico de pequeñas dimensiones no logran una buena separación penalizando la transmitancia térmica de la ventana. 

Las comparativas entre los niveles de aislamiento de las ventanas de aluminio con Rotura de Puente Térmico y las ventanas de PVC estándar, para una profundidad constructiva similar, indican que el PVC ofrece un aislamiento superior en comparación con el aluminio. Por su parte el PVC es aislante por sí solo - no transmite ni el frío ni el calor - ya que es un material no conductor. Si a ello añadimos las características y el know how de un sistema de ventanas de PVC de calidad, los cerramientos de PVC pueden ayudar a ahorrar hasta un 76% en el consumo de energía (es el caso de las ventanas GENEO de REHAU)

Esta lista de ventajas de las ventanas de PVC también nos ayuda a entender cuáles son las principales diferencias entre las ventanas de aluminio y las ventanas de PVC y a tomar la decisión correcta a la hora de elegir los mejores cerramientos para el hogar.

Ventajas de las ventanas de PVC

Además de ofrecer mejor aislamiento térmico, las ventanas de PVC cuentan con otras importantes ventajas frente a las ventanas de aluminio como:

  • Eficiencia Energética: La energía energía más eficiente es la que no utilizamos. Una vivienda bien aislada  se traduce en una menor pérdida de energía por la fachada, más confort en el hogar y una importante reducción del consumo energético y del coste de climatización. Con ello, además, contribuimos en el cuidado del medio ambiente.
  • Durabilidad: Las ventanas de PVC y de aluminio tienen una vida útil similar - de aproximadamente 50 años en iguales circunstancias de mantenimiento. Sin embargo, en las zonas costeras las ventanas de aluminio se ven más afectadas por el ambiente salino, lo que favorece la aparición de corrosión. Los perfiles de PVC no se ven afectadas por ambientes salinos y su aspecto y prestaciones permanecen inalterables a un en viviendas en primera línea de mar.
  • Insonorización: Además de aislar de las temperaturas del exterior (frío y calor), un sistema de ventanales de PVC de calidad combinado con un vidrio de altas prestaciones garantizan los más altos niveles de aislamiento acústico. Eso quiere decir que el molesto ruido del entorno queda fuera.
  • Mantenimiento: Las ventanas de PVC requieren el mínimo de mantenimiento. Con una sencilla limpieza con un paño suave y detergente corriente - sin productos o utensilios agresivos - es posible asegurar su conservación y funcionalidad durante muchos años.
  • Seguridad: La perfilería de PVC pueden incorporar diferentes grados de protección antirrobo hasta 10 veces mayor que otras ventanas sin protección para resguardar el hogar frente a los intrusos.
  • Comportamiento ecológico: El PVC es un material totalmente reciclable y que requiere de muy pocos recursos para su fabricación, lo que disminuye las emisiones de CO2 . Asimismo, por su alta eficiencia energética, las ventanas de PVC ayudan a reducir el consumo de energía y preservar los recursos naturales.
  • Diseño y colores: Aunque el color asociado habitualmente a los marcos de PVC ha sido el  blanco, esto ya no tiene por qué ser así.  Actualmente, disponemos de un sinfín de posibilidades, no solo en colores, sino también en diferentes diseños (monocolor, bicolor o foliados),  acabados (liso, granulado, metalizado), etc. Por otro lado, disponemos de diferentes formas (arcos, circulares, irregulares, etc...) y tipos de aperturas (correderas, oscilo batientes, plegables, pivotantes, abatibles, etc.) que hacen posible la ejecución de cualquier tipo de proyecto.
 

El análisis de las características y las principales diferencias entre las ventanas de aluminio y las ventanas de PVC nos permite entender porque estas últimas consiguen el mejor equilibrio entre precio y prestaciones. Una vez tomada la decisión en cuanto al material, llega el momento de elegir las mejores ventanas de PVC para el hogar.

En este sentido es importante tener en cuenta que, para beneficiarse de todas las ventajas de los cerramientos de PVC, es fundamental contar con materiales y sistemas de calidad, como los ofrecidos por REHAU, que puedan garantizar todas sus prestaciones a lo largo de los años.

Son muchas las razones por las que es muy ventajoso cambiar las ventanas antiguas por unas nuevas de PVC: mejorar la eficiencia energética en el hogar; disfrutar de un ambiente luminoso, aportar más seguridad o mejorar el confort térmico en las distintas estancias son algunas de los motivos más destacados, pero ¿qué es necesario para cambiar una ventana? 
Te lo explicamos.

Cambiar una ventana: pasos a seguir

Antes de cambiar una ventana, es importante tener en cuenta los modelos más ajustados para la vivienda, ya que una misma marca puede contar con distintas gamas de cerramientos de PVC, con propiedades variadas, que pueden adaptarse a la perfección a una vivienda, según su ubicación, tamaño, etc.

También es importante recordar que es posible cambiar las ventanas de aluminio por PVC sin apenas obras. Para ello, es conveniente contactar con un elaborador acreditadoque pueda tomar las medidas exactas en el lugar de instalación. Aunque no sea una tarea muy complicada, es más seguro encargársela a un profesional experimentado para evitar errores y garantizar la elección correcta de las mejores opciones en ventanas de PVC para cada una de las estancias del inmueble.

Cuando el elaborador tenga todas las medidas, es el momento de definir los modelos de las ventanas, según los perfiles disponibles y el presupuesto destinado para ello. Cuando se hayan elegido los elementos, el elaborador se encargará de fabricar las ventanas en las medidas necesarias para, posteriormente, instalarlas.

Pese a lo complicado que pueda sonar, el cambio de unas ventanas antiguas de aluminio o de madera por unas nuevas de PVC es muy rápido y sencillo y se puede realizar, en algunas ocasiones, incluso en el mismo día, sin la necesidad de engorrosas y e interminables obras.

¿Necesito permiso de obra para cambiar las ventanas?

En general, para cambiar unas ventanas sin obra no es necesario ningún tipo de permiso, siempre y cuando los nuevos elementos no modifiquen el aspecto exterior de los edificios, es decir, si las nuevas ventanas son del mismo tamaño y forma de las antiguas. Es conveniente consultar los requisitos relativos a los permisos de obra para cambiar ventanas en los órganos correspondientes de cada Comunidad Autónoma, ya que las normativas pueden variar en las distintas zonas geográficas de nuestro país.

Teniendo en cuenta que las ventanas son elementos comunes, es aconsejable consultarlo también en la comunidad de vecinos para evitar problemas. En cualquier caso, los instaladores suelen estar al tanto de los permisos de obra necesarios para cambiar ventanas, por lo que siempre se recomienda buscar un profesional experimentado para el trabajo.

Las ventanas de PVC: ahorro energético y máximo confort

La sustitución de los cerramientos antiguos por unas ventanas eficientes está incentivado por muchas comunidades autónomas con subvenciones para su adquisición (Planes Renove de Ventanas), puesto que se ha demostrado que las modernas ventanas de PVC son la mejor opción para evitar las pérdidas de energía en el hogar. Además del ahorro, los cerramientos de calidad permiten disfrutar de una vivienda más cómoda, sin ruidos, con más seguridad y más luminosidad. Asimismo, el cambio de los cerramientos antiguos por las ventanas de PVC está recomendado tanto para rehabilitación como para obra nueva.

 

Más que un placer, dormir bien es fundamental para mantener un buen nivel de concentración, fortalecer el sistema inmunitario, garantizar el buen desarrollo del organismo, etc. Es por lo que, en la actualidad, nadie duda los beneficios de dormir. Sin embargo, las condiciones ideales para un buen descanso siguen siendo motivo de debate. En este sentido, el porcentaje de humedad ideal para dormir es una de las cuestiones más abordadas.

¿Qué dicen los expertos?

De acuerdo con los especialistas, la humedad relativa del aire en una habitación no debería estar por encima de 40% y no superar el 60%. La humedad demasiado baja o demasiado alta puede ocasionar muchos problemas. Los más comunes son la garganta y piel seca, irritación en los ojos y la nariz para la humedad inferior al 40%; y la formación de bacterias, moho y ácaros del polvo para la humedad superior al 60%.

Las molestias generadas por los ambientes extremadamente secos o extremadamente húmedos dificultan conciliar el sueño o conseguir un descanso de calidad, por lo que se recomienda mantener siempre la humedad ideal para dormir bien y mantener un ambiente saludable en el hogar.

¿Cómo conseguir la humedad ideal en casa?

Para evitar un ambiente muy seco y lograr la humedad ideal para dormir es recomendable mantener la temperatura de la vivienda entre 18°C y 21°C, en invierno y entre 23°C y 26°C, en verano.

  • Para compensar la humedad en los lugares más secos, se puede utilizar un recipiente con agua al lado de los radiadores o sobre una mesita, tener plantas dentro de casa, además de recurrir al uso de humidificadores en algunas habitaciones y en determinados momentos del día.
     
  • Para combatir el exceso de humedad, es muy importante ventilar la casa correctamente - tanto en verano como en invierno, evitar la costumbre de secar la ropa dentro de casa, utilizar el extractor al cocinar, evitar las plantas o utilizar un aparato deshumidificador.

Por supuesto, no podemos controlar el clima, pero es posible conseguir la humedad ideal en la vivienda para garantizar una buena noche de sueño. Además de poner en práctica estos consejos, los expertos también recomiendan revisar la estructura del edificio para aplicar las medidas necesarias de aislamiento en cada caso. Apostar por instalación de ventanas eficientes - que permitan la ventilación sin comprometer la pérdida de energía - e invertir en un sistema de climatización con una distribución uniforme de la temperatura para mantener un nivel de humedad constante en todas las habitaciones, son algunas de las recomendaciones de los profesionales del sector.

Si no sabes cómo limpiar tus ventanas de PVC para que luzcan impolutas como el primer día, te traemos los mejores trucos.

Por todos es conocido que las ventanas de un hogar están sometidas a las agresiones de un gran número de agentes externos: la polución, la lluvia, el frío, el polvo… Aunque las ventanas de PVC de calidad, como las de REHAU, son muy resistentes (no se degradan o amarillean), un depósito continuado de la contaminación atmosférica en los perfiles puede provocar la aparición de manchas y hacer que las ventanas estén visiblemente deslustradas con el paso del tiempo.

Pero antes de que te pongas manos a la obra, te adelantamos una de las ventajas más destacadas de las ventanas de PVC. Siempre y cuando estemos hablando de ventanas de PVC de alta calidad, el mantenimiento de las mismas se convierte en una tarea sencilla, rápida y poco sacrificada. Con un cuidado regular, tendrás aseguradas su conservación y funcionalidad durante años.

¿Qué debes saber antes de limpiar tus ventanas de PVC?

Decantarse por unas ventanas de PVC de color blanco es una opción muy extendida, pero también tenemos a nuestra disposición una amplia gama de colores y acabados foliados. Los perfiles de PVC de buena calidad (sean blancos o revestidos con color) garantizan una vida útil deslumbrante. Para que esto sea posible, solo tienes que aprender a limpiar los perfiles de las ventanas de PVC.

Olvídate del amoniaco o de otros productos de limpieza agresivos y de utensilios rígidos o ásperos. Para los perfiles de las ventanas de PVC, solo vas a necesitar un paño suave humedecido y un detergente corriente. Con ello, lograrás deshacerte de las manchas del polvo, la lluvia, etc.

En el caso de las ventanas de PVC REHAU, contamos con una emulsión limpiadora original para cada acabado que puedes adquirir en tu elaborador de ventanas REHAU más cercano. Es decir, una para perfiles blancos y otra para perfiles foliados (revestimientos de color), que garantiza una limpieza y mantenimiento profesionales. En cuanto a los cristales, lo mejor es utilizar un trapo de buena calidad empapado en agua caliente.

Otros trucos para el mantenimiento de las ventanas de PVC

Además de los agentes externos que hemos mencionado anteriormente, las ventanas de PVC están sometidas a constantes movimientos de apertura y cierre. Por ello, hay otras acciones que son necesarias para realizar un correcto mantenimiento de la ventana y que se centran en sus elementos móviles:

  • Limpiar las juntas de goma con un pincel y engrasarlas con un lápiz de silicona.
  • Engrasar los herrajes con un poco de lubricante unas dos veces al año.

Con estos dos sencillos trucos de conservación, ya sabes cómo limpiar las ventanas de PVC de manera óptima y podrás asegurar la durabilidad y el aislamiento de sus perfiles.

Si quieres lo mejor para tu hogar, sin grandes sacrificios de mantenimiento, las ventanas de PVC son la mejor elección.  

Consejos para un hogar sin ruidos

Insonorizar con ventanas y puertas de calidad

Las ventanas son uno de los puntos más vulnerables del hogar en lo referente a la pérdida de energía y también a la propagación del ruido. Para evitar que las molestias del ruido exterior - y su difusión hacia el interior - es importante contar con ventanas y puertas insonorizadas que garanticen un perfecto aislamiento acústico de la vivienda. En este sentido, las ventanas de PVC de alta calidad son una de las mejores opciones, sobre todo si quieres conseguir un equilibrio óptimo en la relación calidad-precio.

¿Cómo aíslan tus ventanas del ruido exterior? 

En la actualidad, los materiales de construcción incorporan grandes avances que permiten disfrutar de una estancia más cómoda y más saludable en el hogar. En lo referente a los cerramientos, las ventanas y puertas de calidad cuentan con sistemas eficaces que pueden garantizar hasta 22 veces menos ruido en el interior de la vivienda con tan solo un movimiento de muñeca. Éste sería el caso de las ventanas GENEO y SYNEGO, de REHAU.

Y es que existen materiales – como el PVC – y modelos de ventanas que se adaptan al nivel de ruido de los diferentes entornos para proporcionar tranquilidad, alejando de la vivienda molestos ruidos como el ladrido de per